Rafa Freire, esa incógnita preciada
Escrito por Antonio J. Reyes el 16 Ago, 2009 en Opinión • Sin comentarios
La Confederación Brasileña de Baloncesto y Unicaja está que trillan. Ambas entidades se encuentran enfrentadas en el asunto Freire. Un jugador más de los que la cantera cajista trae los últimos años desde Brasil y que parece ser la pieza codiciada por todos. Unicaja desea tener al jugador como seleccionable lo que supondría para el jugador ser un diamante en bruto para nuestro baloncesto, teniendo en cuenta además las expectativas creadas entorno al jugador. Dicho sea de paso, un chaval que apenas ha gozado de competición durante esta temporada ya que la falta del tránsfer evitaba cualquier posibilidad de jugar con el júnior, EBA, LEB o ACB, sin ocupar plaza de extracomunitario. Rafa Freire ya es español a todos los efectos como publicó el Consejo de Ministros pero le falta el permiso federativo para que sea considerado como seleccionable, ya que ya ha sido internacional en escalas inferiores con Brasil. Unicaja ha echado mano también de la FEB para que medie, como parte interesada también de cara a nuestra selección nacional. Pero la CBB desea que el jugador vista la camiseta brasileña y por ello no dan el permiso. El caso puede pasar incluso a la FIBA para que decida, teniendo en cuanta las excepciones existentes para la transferencia internacional de jugadores menores de 18 años que en el caso de Freire quedaría contemplada por motivos de estudios, llegó a España con apenas 15 años, y traslado familiar. El asunto tiene tintes ya de culebrón. Y las partes comienzan a enfrentarse por doquier con la marcha de Paulão de la concentración brasileña. En fin, el tema requiere una pronta solución. Este lunes, comienza el trabajo en el Carpena y en Guindos. De momento Freire, aparece en la plantilla del LEB Oro. Un lujo para el Clínicas Rincón cuando equipos de la ACB han pedido la cesión del jugador que interesa tener bien cerca al propio Unicaja en la temporada que se espera sea la de su explosión. Y nosotros que así la disfrutemos.
Antonio J. Reyes

