El corazón de Antonio Zapata se paró repentinamente
Escrito por Antonio J. Reyes el 22 May, 2010 en Opinión • Sin comentarios
Menudo palo nos llevamos los que nos movemos en los medios de comunicación en la comarca de la Axarquía; aún uno no da crédito y bien le cuesta escribir estas palabras. Antonio Zapata fallecía en esta pasada madrugada tras sufrir un infarto. La noticia nos llegaba en la mañana del lunes cuando veníamos hacia Málaga intentando escuchar las primeras informaciones radiofónicas locales que bien Pepe García o el propio Antonio nos regalan día a día en el Matinal de Ser Axarquía a las 7:20 horas. Algo ocurría, porque en la edición de hoy, estaba pinchada la conexión con Málaga. Seguimos oyendo, curiosamente no vuelvo a Radio Marca aún, cuando para finalizar, lo hacen con la noticia luctuosa de la muerte de Antonio. Una vez más el mundo se nos vuelca. Te quedas atónito. No das crédito en una persona además sana con tan sólo 44 años y que siempre te ha servido de referencia local.
Antonio se crió en mi bloque, vivía en el quinto del Heredia 4 junto al parque, en el mismo en que mi familia habitaba en la cuarta planta. Un bloque de 60 vecinos, al estilo de los de antes, cuando hoy con muchos menos sólo hay problemas en la vecindad. Entonces, todos nos conocíamos y las cuentas salían bien, sin que mediaran administraciones. Llegado al Instituto Reyes Católicos, los que nos pegábamos a todo lo que sonara a revista o medio escrito estudiantil, incluso emisora de radio que tuvo aquel Reyes Católicos de tanta vida, heredábamos las inquietudes de Antonio ante de marcharse a Madrid con la seguridad de que el mundo del periodismo iba a ser su futuro. Sí, era nuestra referencia. El veleño que se estaba preparando para periodista. Hoy en día son muchos los que han seguido sus pasos gracias a las puertas que abría la Universidad de Málaga a las Ciencias de la Información. Pero entonces, para hacer periodismo, había que ir a Madrid como Antonio Zapata, que culminaba con ilusión ahora sus últimas asignaturas. Y es que no estaba al alcance de muchos, que nos refugiábamos como colaboradores de los medios.
En mi caso, me decanté por mi otra pasión, las Matemáticas, que sí que se estudiaban en Málaga y afrontaba el mundo de la comunicación como hobby. Pero siempre te llenaba de orgullo oír la voz de Antonio a través de Canal Sur Huelva, en la rueda de conexiones matinales que se hacía en los informativos de la mañana; el autobús que te llevaba a Málaga siempre llevaba sintonizado Canal Sur, por cierto, no el Universitario, que llegaría después, sino el que te dejaba en la Plaza de la Marina para después tomar el 20. Otros tiempos, vamos.
Antes ya Antonio ya había hecho sus pinitos en Ser Axarquía, en retransmisiones de Semana Santa en las que ponía mucha pasión, siendo incluso pregonero de la Cofradía del Huerto y los Desamparados, a la que siempre se mantuvo ligado, y cuyo pregón aún guardo con cariño, y eso que no soy de los que frecuento esos momentos. Incluso siendo un adolescente, me entrevistaba en la Tribuna de Las Carmelitas ante los pasos de un Jueves Santo, mi primera aparición por radio. Pero siempre la figura de Antonio Zapata quedaba en esa posibilidad que nunca tomé de ir a estudiar el periodismo a Madrid, y que admiré conociendo de sus pasos. Su veleñismo le trajo a Vélez donde sentó cátedra, siendo el alma de Ser Axarquía en los últimos tiempos junto a María Rus y Pepe García. Ellos tiran día a día de la radio comarcal por excelencia. Y tras tantos años, son muchos los contratiempos que habrán pasado juntos pero que llevaban y llevan siempre con maestría y profesionalidad en las mañanas de Ser Axarquía, donde Antonio dirigía el Hoy por Hoy en su conexión comarcal. Antonio Zapata es sin duda el puro ejemplo de ello. Persona con la que podías dialogar cara a cara y que ahora repentinamente nos deja. En mi primera época como jefe de prensa del Clínicas Rincón de baloncesto, fue el encargado de informar en la directiva de Paco Medina, en esa misma labor en el Vélez CF. Haciendo su trabajo de forma discreta y callada, sin protagonismos de ningún tipo. Un Vélez del que tampoco hacía falta informar mucho más. Él mismo dejó su lugar de forma elegante, sin perder su pasión por el fútbol, concretamente por el Málaga CF del que era socio y no se perdía un partido en casa con bufanda y gorra incluida. Entre sus últimos recuerdos en vida, la permanencia ayer en La Rosaleda un año más en primera división. Un final de partido duro para cualquier corazón, como pudo ser el caso de Antonio, que al llegar a casa, poco más le aguantó. No nos lo creemos pero es así. Se nos va otra voz referencia para los que nos movemos en los medios locales.
No nos queda más que compartir nuestra oración por Antonio y también por su familia, su esposa y sus dos hijos. Quede aquí nuestro recuerdo en Basketaxarquía ante la pérdida del amigo, vecino y compañero, Antonio Zapata. Ante todo, una buena persona
Antonio J Reyes

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