Al club le crecen los gigantes
Escrito por Antonio J. Reyes el 26 Ago, 2009 en Basket Malagueño, Not. Destacadas • Sin comentarios
El Unicaja presiona a Germán Gabriel y Vitor Faverani con sentarlos en la grada toda la temporada si no acceden a romper sus contratos. Los dos jugadores no poseen ofertas superiores de otros clubes, tensan la cuerda y señalan que van a quedarse
Si la Liga comenzara mañana, Aíto García Reneses debería hacer hoy descartes para completar la convocatoria para el partido, como si, en vez de ser entrenador de baloncesto, lo fuera de fútbol. El Unicaja tiene, a día de hoy, a 15 jugadores en nómina, un serio problema que debe solucionar de inmediato, pero para lo que todavía no existen indicios cercanos.
Además de los once profesionales confirmados para la próxima plantilla, el Unicaja tiene en nómina a otros cuatro hombres de los que sólo uno cuenta para el entrenador madrileño: Rafael Freire. El hispanobrasileño está a la espera de que la llegada del tránsfer de la Confederación Brasileña de Baloncesto le permita jugar como español seleccionable.
De lo contrario, Freire ocuparía plaza de comunitario, no podría ser el jugador número 12 del Unicaja para el curso 2009/10 y pasaría a actuar con el Clínicas Rincón. Para ello, la FIBA debe acceder aún a tramitar un tránsfer por cambio de residencia, algo que, al ser menor de edad, es obligatorio, y para lo que el club estima no habrá ningún inconveniente.
El problema grave surge en los casos de Germán Gabriel y Vitor Faverani. Los dos tienen contrato en vigor con el Unicaja. Ninguno cuenta y el club pretende rescindirles el acuerdo de manera inmediata. Aunque el caso del que más se ha escrito y hablado es el del ala-pívot malagueño, el que más preocupa al Unicaja es el del pívot brasileño. Faverani tiene aún suscrito dos temporadas más con el Unicaja y ganará, en cada curso, 300.000 euros. Una cantidad que está muy por encima de su valor de mercado, pero que está firmada y hay que cumplir religiosamente.
El club le ha transmitido ya que no cuenta con él y que quiere alcanzar un acuerdo para poner fin a su relación contractual. Ni siquiera pretende cederlo esta próxima temporada. La decisión es firme y el Unicaja quiere prescindir de él. Claro que no será tan fácil. Su agente, Arturo Ortega –el mismo que el de Freire o Paulao Prestes–, ha informado a la entidad de que si Faverani no sigue en Málaga debe ser indemnizado con los 600.000 euros que rezan en sus dos años de contrato, más el pertinente finiquito. Y que no va a perdonar ni un solo euro.
En esta complicada tesitura se encuentra la relación entre ambos, con un actor invitado en las últimas semanas, el CB Murcia. Faverani tiene un acuerdo para marcharse al club murciano, pero el Unicaja le ha presionado: si no quiere negociar su rescisión de contrato se pasará los dos próximos años en la grada. Y esa situación, con tan sólo 21 años (Porto Alegre, 5 de mayo de 1988) podría parar la inestable carrera del pívot brasileño con pasaporte comunitario. Todo un galimatías.
Con Germán la situación es casi idéntica. El malagueño tiene sólo un año de contrato, con unas cifras muy similares, en torno a 300.000 euros. El ala-pívot formado en Los Guindos tampoco cuenta para Aíto García Reneses, pero no tiene ofertas de otros clubes que lleguen hasta esas cifras. A día de hoy, parece abocado a ver la temporada sentado en la grada, ya que no tiene ofertas de otros clubes que lleguen a esas cifras. El Unicaja, en este caso, no está dispuesto a indemnizarlo con una parte del contrato. Quiere que se vaya sin ver un euro. Otro caso con un difícil e impredecible desenlace.
El otro jugador en nómina es Paulao Prestes. Con un contrato largo en Málaga, el pívot es la otra cara de la moneda: se lo rifa media ACB y se va a marchar cedido al CB Murcia para volver a Málaga el próximo curso, con rodaje en la Liga. El club quería que formara parte de la plantilla, pero Aíto lo ve aún muy verde.
Fali Molina Guerra
La Opinión de Málaga
Si la Liga comenzara mañana, Aíto García Reneses debería hacer hoy descartes para completar la convocatoria para el partido, como si, en vez de ser entrenador de baloncesto, lo fuera de fútbol. El Unicaja tiene, a día de hoy, a 15 jugadores en nómina, un serio problema que debe solucionar de inmediato, pero para lo que todavía no existen indicios cercanos.
Además de los once profesionales confirmados para la próxima plantilla, el Unicaja tiene en nómina a otros cuatro hombres de los que sólo uno cuenta para el entrenador madrileño: Rafael Freire. El hispanobrasileño está a la espera de que la llegada del tránsfer de la Confederación Brasileña de Baloncesto le permita jugar como español seleccionable.
De lo contrario, Freire ocuparía plaza de comunitario, no podría ser el jugador número 12 del Unicaja para el curso 2009/10 y pasaría a actuar con el Clínicas Rincón. Para ello, la FIBA debe acceder aún a tramitar un tránsfer por cambio de residencia, algo que, al ser menor de edad, es obligatorio, y para lo que el club estima no habrá ningún inconveniente.
El problema grave surge en los casos de Germán Gabriel y Vitor Faverani. Los dos tienen contrato en vigor con el Unicaja. Ninguno cuenta y el club pretende rescindirles el acuerdo de manera inmediata. Aunque el caso del que más se ha escrito y hablado es el del ala-pívot malagueño, el que más preocupa al Unicaja es el del pívot brasileño. Faverani tiene aún suscrito dos temporadas más con el Unicaja y ganará, en cada curso, 300.000 euros. Una cantidad que está muy por encima de su valor de mercado, pero que está firmada y hay que cumplir religiosamente.
El club le ha transmitido ya que no cuenta con él y que quiere alcanzar un acuerdo para poner fin a su relación contractual. Ni siquiera pretende cederlo esta próxima temporada. La decisión es firme y el Unicaja quiere prescindir de él. Claro que no será tan fácil. Su agente, Arturo Ortega –el mismo que el de Freire o Paulao Prestes–, ha informado a la entidad de que si Faverani no sigue en Málaga debe ser indemnizado con los 600.000 euros que rezan en sus dos años de contrato, más el pertinente finiquito. Y que no va a perdonar ni un solo euro.
En esta complicada tesitura se encuentra la relación entre ambos, con un actor invitado en las últimas semanas, el CB Murcia. Faverani tiene un acuerdo para marcharse al club murciano, pero el Unicaja le ha presionado: si no quiere negociar su rescisión de contrato se pasará los dos próximos años en la grada. Y esa situación, con tan sólo 21 años (Porto Alegre, 5 de mayo de 1988) podría parar la inestable carrera del pívot brasileño con pasaporte comunitario. Todo un galimatías.
Con Germán la situación es casi idéntica. El malagueño tiene sólo un año de contrato, con unas cifras muy similares, en torno a 300.000 euros. El ala-pívot formado en Los Guindos tampoco cuenta para Aíto García Reneses, pero no tiene ofertas de otros clubes que lleguen hasta esas cifras. A día de hoy, parece abocado a ver la temporada sentado en la grada, ya que no tiene ofertas de otros clubes que lleguen a esas cifras. El Unicaja, en este caso, no está dispuesto a indemnizarlo con una parte del contrato. Quiere que se vaya sin ver un euro. Otro caso con un difícil e impredecible desenlace.
El otro jugador en nómina es Paulao Prestes. Con un contrato largo en Málaga, el pívot es la otra cara de la moneda: se lo rifa media ACB y se va a marchar cedido al CB Murcia para volver a Málaga el próximo curso, con rodaje en la Liga. El club quería que formara parte de la plantilla, pero Aíto lo ve aún muy verde.
Fali Molina Guerra
La Opinión de Málaga


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