¡Fuera de la Euroliga!

Escrito por Antonio J. Reyes el 26 Feb, 2009 en Basket Malagueño, Not. DestacadasSin comentarios

El Unicaja pierde en la prórroga ante el Partizán y, salvo una carambola milagrosa en las dos últimas jornadas, está virtualmente eliminado del ´top 16´. En una semana, el equipo se ha quedado sin copa y sin opciones en Europa

El jugador del Partizan de Belgrado Zarko Rakocevic se cuelga ante Marcus Haislip durante el partido de Euroliga que ha disputado Unicaja y el equipo serbio durante la noche del miércoles. Jon Nazca (Reuters)

El jugador del Partizan de Belgrado Zarko Rakocevic se cuelga ante Marcus Haislip durante el partido de Euroliga que ha disputado Unicaja y el equipo serbio durante la noche del miércoles. Jon Nazca (Reuters)


El tremendo orgullo y la enorme satisfacción que sentimos todos tras la memorable final de Copa del Rey del Unicaja, aunque se perdiera contra el Tau, se transformó anoche en repudia, desánimo, tristeza, asco y vergüenza. Un equipo de cantera lleno de futuros valores, el Partizán, apartó al Unicaja, un club de elite con un presupuesto infinitamente superior, de su camino hacia el ´Top 8´. Pueden hacer ya planes para la ´Final Four´ de Berlín. Lejos de Berlín, claro. Váyanse de fin de semana, lleven a la parienta a un hotelito en la playa o a una casa rural. Hasta donde las pasta les dé. La cita a cuatro alemana es, desde hoy, una utopía, un imposible para los verdes.
Sólo una descomunal sorpresa, un milagro en toda regla en las dos próximas jornadas, posibilitaría que la hecatombe se transformara en felicidad. Para que nadie le líe: el Panathinaikos debe perder sus tres próximos choques. Esta noche, en Roma. La próxima semana, en Belgrado. Y después, en el OAKA?ante el Unicaja. Y los verdes ganarlo todo. Incluido el ´average´ a los helenos.
Contarles lo que sucedió anoche es tan complicado como que esta rocambolesca carambola se produzca. Se vio un partido feo, tosco, sin acierto… desconsolador. El Unicaja era muy consciente de que ganarle a este grupo de niños requería profesionalidad. Y que era de vital trascendencia, puesto que el futuro europeo dependía de la victoria.
La afición salió con la cabeza muy alta de Madrid y el equipo la metió anoche tierra adentro, como un avestruz. El Unicaja desapareció, arruinó todas sus opciones y borró todo lo bueno que había hecho hasta ahora, incluido el primer puesto de grupo en la Fase Regular.
Este grupo ha llegado exhausto, medio muerto, a pie cambiado y sin armas fiables al mes de febrero, al primer pico de la temporada, donde comienzan a jugarse los títulos. El primero, la Copa del Rey, se quedó por el camino. Nada que objetar, porque el Unicaja nos dejó a todos con el corazón en la boca, henchidos de orgullo. Lo de ayer es, desde hoy, parte de la historia negra de este club, una película de terror que el Unicaja no supo matar y que le acabó matando en la prórroga: 74-78.
A muchos le chirrían los oídos cuando oyen la palabreja en cuestión: fracaso. Esto lo es. Un verdadero fracaso. No es una decepción, ni tan siquiera un paso atrás, es, simple y llanamente, un fracaso. Si ocho tíos de esta plantilla deben ganarse la renovación, la decisión del consejo de administración sería hoy la de ´cepillarse´ a todos. Y que entre aire fresco. Las decisiones hay que tomarlas en frío, claro está. Y este plantel que hace dos meses nos cautivó a todos no puede ser ahora tan malo. Los mismos que nos pusieron los pelos de punta en la final de Copa de hace cuatro días deben dar hoy explicaciones públicas.
Lo cierto es que el equipo ha alcanzado esta parte de la temporada sin recursos. Si no puede correr, malo. Si encima no anota de tres, peor. Y si tu presunta estrella acaba el duelo con -7 de valoración en el encuentro más importante del año en Europa… apaga y vámonos.
El fracaso es mayúsculo en la máxima competición continental, comenzando por los que planificaron esta plantilla asignando sueldos desorbitados a jugadores que no lo merecen, y siguiendo por los que la dirigen y la han traído al ´Top 16´ con la lengua fuera. Nunca le perdió la cara el equipo serbio a un encuentro horrible y pésimo. Llegó a la prórroga después de que Cook errara hasta dos canastas bajo aro. Y en la prolongación, los triples de Tripkovic, Rasic y Tepic acabaron con el Unicaja. Qué vergüenza.
Fali Molina Guerra
La Opinión de Málaga

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